Queremos que llegue informado y tranquilo. Aquí reunimos lo esencial sobre su atención en Radionuclear, incluyendo indicaciones para familiares y acompañantes.
Somos un centro abierto: puede atenderse con una derivación u orden médica de tratamiento. Contáctenos y le orientaremos paso a paso para coordinar su primera atención.
Aquí encontrará la información necesaria para continuar su tratamiento con tranquilidad: indicaciones, controles y contacto directo con el equipo tratante.
Recomendaciones prácticas para su atención: qué traer el primer día, cómo prepararse para las sesiones y orientaciones para sus familiares.
¿Tiene dudas sobre su tratamiento? Nuestro equipo le orientará por teléfono o correo electrónico.
El acompañamiento de la familia es parte importante del tratamiento:
El personal de tecnología médica o paramédico le dará las instrucciones en detalle. Es importante que acuda a la clínica con:
Se recomienda preparar el cuerpo y la mente unos días antes de iniciar el tratamiento:
Sí. A menos que su médico le indique lo contrario, el tratamiento de radioterapia no requiere ayuno. Es recomendable tener una comida ligera y evitar el consumo de alimentos ricos en grasas o muy condimentados, especialmente si la zona a tratar es el abdomen o la pelvis.
No. La radioterapia no produce dolor ni sensaciones incómodas, como quemazón o ardor, durante las sesiones de tratamiento. La experiencia es similar a realizarse imágenes de diagnóstico, como radiografías o escáner. Sin embargo, algunos efectos secundarios asociados al tratamiento pueden producir dolor o molestias: consulte con su médico cómo manejarlos.
La duración de cada sesión puede variar según el esquema indicado por su médico; el tiempo promedio es de 15 a 30 minutos. La mayor parte de ese tiempo se utiliza en la acomodación y el posicionamiento en la máquina de tratamiento, la colocación de moldes o soportes para evitar el movimiento en la camilla y la verificación con imágenes para garantizar la precisión con la que apunta el rayo. El tiempo real de emisión de radiación es de entre 1 y 10 minutos.
Sí. La radioterapia suele ser un tratamiento bien tolerado que permite seguir llevando una vida normal, siempre y cuando su energía y el tipo de trabajo lo permitan. En algunos casos, el tratamiento puede producir fatiga (cansancio acumulativo) o molestias físicas —por ejemplo, diarrea, molestias urinarias o náuseas— que podrían interferir en su desempeño laboral, por lo que posiblemente sea necesario que su médico le indique reposo para evitar el desgaste y favorecer su descanso y recuperación.
Sí. Con excepción de los tratamientos realizados en la cabeza, la radioterapia no produce alteraciones en su estado de alerta, capacidades mentales ni reflejos, por lo que en la mayoría de los casos estaría en condiciones de conducir de forma segura. Evite conducir si experimenta fatiga extrema durante el período de tratamiento, si toma medicamentos con efecto sedante o si se siente ansioso o estresado.
Use ropa cómoda, preferiblemente de algodón, que le permita vestirse y desvestirse de forma práctica. Evite el uso de joyas y prendas metálicas en la zona donde recibirá el tratamiento.
Los efectos adversos asociados a la radioterapia aparecen de forma acumulativa (generalmente luego de la segunda semana), suelen ser temporales y desaparecen gradualmente unas semanas después de terminar las sesiones en máquina. Los más frecuentes son:
Según la zona donde reciba su tratamiento (cabeza y cuello, tórax o mama, abdomen, pelvis, cerebro, hueso o columna), pueden aparecer otras molestias o cambios específicos asociados a la radiación. Su médico le explicará en detalle cuáles podrían ser los síntomas según su caso.
Las altas dosis de radiación que se usan para destruir células cancerosas o enfermas pueden dañar de forma transitoria las células sanas del área tratada y producir molestias asociadas al tratamiento, conocidas como efectos adversos o secundarios.
La presentación de estos síntomas es variable. Consulte con su equipo médico cuáles son las molestias que más probablemente puede tener según su caso, los cuidados recomendados y los signos a los que debe estar atento.
La frecuencia, intensidad y tolerancia de estas molestias varía de persona a persona. Sin embargo, la mayoría de los pacientes experimenta, luego de las primeras dos semanas de tratamiento:
Según la zona del cuerpo que recibe la radiación, pueden aparecer además síntomas específicos:
En algunos casos, la radioterapia puede producir efectos secundarios más tardíos, que ocurren seis meses o más después de haber recibido el tratamiento y que se relacionan con la dosis recibida y la zona irradiada; por ejemplo, infertilidad, linfedema o segundos cánceres, entre otros.
La presentación de estos síntomas es variable. Consulte con su equipo médico cuáles son las molestias que más probablemente puede tener según su caso, los cuidados recomendados y los signos a los que debe estar atento.