Skip to main content

Atención al paciente

Guía para pacientes

Queremos que llegue informado y tranquilo. Aquí reunimos lo esencial sobre su atención en Radionuclear, incluyendo indicaciones para familiares y acompañantes.

¿Cómo puedo atenderme?

Somos un centro abierto: puede atenderse con una derivación u orden médica de tratamiento. Contáctenos y le orientaremos paso a paso para coordinar su primera atención.


  • Derivación médica u orden de tratamiento
  • Coordinación por teléfono, WhatsApp o correo electrónico
  • Atención de lunes a viernes, de 8:00 a 17:00 h

Ya estoy en tratamiento

Aquí encontrará la información necesaria para continuar su tratamiento con tranquilidad: indicaciones, controles y contacto directo con el equipo tratante.


  • Controles médicos durante y después del tratamiento
  • Indicaciones de cuidado de la piel y alimentación
  • Acompañamiento del equipo médico y técnico

Información útil

Recomendaciones prácticas para su atención: qué traer el primer día, cómo prepararse para las sesiones y orientaciones para sus familiares.


  • Preparación previa al inicio del tratamiento
  • Qué llevar el primer día
  • Indicaciones para familiares y acompañantes

¿Tiene dudas sobre su tratamiento? Nuestro equipo le orientará por teléfono o correo electrónico.

El acompañamiento de la familia es parte importante del tratamiento:

  • Brinde todo el apoyo logístico y emocional que el paciente requiera.
  • La radioterapia no produce radiactividad en los pacientes; por tanto, puede seguir en contacto con otras personas —incluyendo embarazadas y niños— sin necesidad de aislarse.
  • Evite el uso de remedios caseros, lociones, cremas o preparaciones sin la aprobación del médico.
  • Procure lavar la ropa con jabón neutro, idealmente sin perfume ni suavizante, para evitar irritaciones de la piel.
  • Evite la exposición a temperaturas extremas (frío o calor) en la zona de tratamiento.
  • Ofrezca comidas fraccionadas, siguiendo las recomendaciones alimenticias entregadas por el médico.
  • El tratamiento puede producir cansancio o fatiga: no fuerce al paciente a mantenerse activo y respete sus tiempos de descanso y sueño.

El personal de tecnología médica o paramédico le dará las instrucciones en detalle. Es importante que acuda a la clínica con:

  • Documento de identidad vigente.
  • Documentos de su historial clínico (exámenes, lista de medicamentos, carnet de quimioterapia u hormonoterapia si corresponde).
  • Ropa y calzado cómodos. Se recomienda traer una muda de cambio en caso de cualquier imprevisto.
  • Botella con agua o líquido para mantenerse hidratado y un snack liviano.
  • Se recomienda asistir con un acompañante, para sentir mayor tranquilidad y apoyo y familiarizarse con las indicaciones entregadas.

Se recomienda preparar el cuerpo y la mente unos días antes de iniciar el tratamiento:

  • Cuidado de la piel: lavar solo con agua y jabón neutro, de glicerina y sin perfume.
  • Evite la exposición directa al sol.
  • Evite el uso de rasuradoras o ceras y cremas depilatorias en la zona de tratamiento.
  • Tome abundante líquido para mantenerse hidratado.
  • Mantenga una dieta saludable y equilibrada.
  • Evite fumar y consumir alcohol.
  • Coordine todos los aspectos logísticos: transporte, horarios, rutas y acompañante, si lo requiere.
  • Evite seguir consejos o comentarios de amigos, vecinos o familiares sobre su enfermedad o tratamiento. Si le surgen dudas, aclárelas con su médico o con los profesionales a cargo de su caso.
  • Converse con su médico o con personas de confianza sobre sus emociones, temores y sentimientos en torno al proceso que está viviendo.
  • Se recomienda realizar actividad física, siempre que su condición se lo permita, y seguir un estilo de vida saludable.

Sí. A menos que su médico le indique lo contrario, el tratamiento de radioterapia no requiere ayuno. Es recomendable tener una comida ligera y evitar el consumo de alimentos ricos en grasas o muy condimentados, especialmente si la zona a tratar es el abdomen o la pelvis.

No. La radioterapia no produce dolor ni sensaciones incómodas, como quemazón o ardor, durante las sesiones de tratamiento. La experiencia es similar a realizarse imágenes de diagnóstico, como radiografías o escáner. Sin embargo, algunos efectos secundarios asociados al tratamiento pueden producir dolor o molestias: consulte con su médico cómo manejarlos.

La duración de cada sesión puede variar según el esquema indicado por su médico; el tiempo promedio es de 15 a 30 minutos. La mayor parte de ese tiempo se utiliza en la acomodación y el posicionamiento en la máquina de tratamiento, la colocación de moldes o soportes para evitar el movimiento en la camilla y la verificación con imágenes para garantizar la precisión con la que apunta el rayo. El tiempo real de emisión de radiación es de entre 1 y 10 minutos.

Sí. La radioterapia suele ser un tratamiento bien tolerado que permite seguir llevando una vida normal, siempre y cuando su energía y el tipo de trabajo lo permitan. En algunos casos, el tratamiento puede producir fatiga (cansancio acumulativo) o molestias físicas —por ejemplo, diarrea, molestias urinarias o náuseas— que podrían interferir en su desempeño laboral, por lo que posiblemente sea necesario que su médico le indique reposo para evitar el desgaste y favorecer su descanso y recuperación.

Sí. Con excepción de los tratamientos realizados en la cabeza, la radioterapia no produce alteraciones en su estado de alerta, capacidades mentales ni reflejos, por lo que en la mayoría de los casos estaría en condiciones de conducir de forma segura. Evite conducir si experimenta fatiga extrema durante el período de tratamiento, si toma medicamentos con efecto sedante o si se siente ansioso o estresado.

Use ropa cómoda, preferiblemente de algodón, que le permita vestirse y desvestirse de forma práctica. Evite el uso de joyas y prendas metálicas en la zona donde recibirá el tratamiento.

Los efectos adversos asociados a la radioterapia aparecen de forma acumulativa (generalmente luego de la segunda semana), suelen ser temporales y desaparecen gradualmente unas semanas después de terminar las sesiones en máquina. Los más frecuentes son:

  • Cansancio o fatiga.
  • Inflamación de la piel: enrojecimiento u oscurecimiento, resequedad, picazón y descamación.


Según la zona donde reciba su tratamiento (cabeza y cuello, tórax o mama, abdomen, pelvis, cerebro, hueso o columna), pueden aparecer otras molestias o cambios específicos asociados a la radiación. Su médico le explicará en detalle cuáles podrían ser los síntomas según su caso.

Efectos secundarios

Qué puede ocurrir durante y después

Las altas dosis de radiación que se usan para destruir células cancerosas o enfermas pueden dañar de forma transitoria las células sanas del área tratada y producir molestias asociadas al tratamiento, conocidas como efectos adversos o secundarios.

La presentación de estos síntomas es variable. Consulte con su equipo médico cuáles son las molestias que más probablemente puede tener según su caso, los cuidados recomendados y los signos a los que debe estar atento.

Efectos generales

La frecuencia, intensidad y tolerancia de estas molestias varía de persona a persona. Sin embargo, la mayoría de los pacientes experimenta, luego de las primeras dos semanas de tratamiento:

  • Fatiga, cansancio extremo o mayor necesidad de sueño y descanso, relacionado con el gasto de energía que sufre el organismo durante el tratamiento.
  • Cambios en la piel, que pueden incluir resequedad, comezón, enrojecimiento, oscurecimiento, mayor sensibilidad o ardor.

Efectos locales

Según la zona del cuerpo que recibe la radiación, pueden aparecer además síntomas específicos:

  • Cerebro: Caída del cabello, dolor de cabeza, náuseas o vómitos, somnolencia y mareos.
  • Cabeza y cuello: Mucositis (aftas o úlceras en la boca), disminución o espesamiento de la saliva, alteración del gusto, dificultad para tragar alimentos, ardor de garganta y rigidez de la mandíbula.
  • Tórax: Dificultad para tragar alimentos, aumento de secreciones, tos, dolor torácico y dificultad para respirar.
  • Abdomen: Náuseas o vómitos, ardor estomacal, cólicos, distensión y diarrea.
  • Pelvis: Diarrea, molestias urinarias (ardor, urgencia, cistitis, incontinencia, sangrado), resequedad o estrechez vaginal y disfunción eréctil.

Efectos a largo plazo

En algunos casos, la radioterapia puede producir efectos secundarios más tardíos, que ocurren seis meses o más después de haber recibido el tratamiento y que se relacionan con la dosis recibida y la zona irradiada; por ejemplo, infertilidad, linfedema o segundos cánceres, entre otros.


La presentación de estos síntomas es variable. Consulte con su equipo médico cuáles son las molestias que más probablemente puede tener según su caso, los cuidados recomendados y los signos a los que debe estar atento.